Para el año gravable 2017 deben declarar renta las personas que cumplan con al menos una de las siguientes condiciones:

  • Ingresos brutos recibidos en el año que superen los $44.603.000. Incluye todos los ingresos por cualquier actividad económica.
  • Compras y consumos durante 2017 superiores a $44.603.000.
  • Patrimonio bruto al 31 de Diciembre de 2017 superior a $143.366.000.
  • Total de compras con tarjeta de crédito  mayores a $44.603.000
  • Valor acumulado de consignaciones bancarias, depósitos o inversiones financieras por un valor superior a $44.603.000.

 

El hecho de que un ciudadano esté obligado a declarar no significa que obligatoriamente deba pagar renta. Si el ciudadano ha sido sujeto de retención en la fuente es muy probable que su obligación ya esté saldada.